miércoles, 17 de octubre de 2007

EL AUTISMO Y LOS TRASTORNOS DEL HABLA Y DEL LENGUAJE.



¿Qué es el autismo?
El autismo (más recientemente llamado "ceguera mental") es un trastorno neurológico y de desarrollo que suele aparecer durante los primeros tres años de vida. Un niño con autismo parece vivir en su propio mundo, muestra poco interés en los demás y falta de conciencia social. El centro de atención de un niño con este trastorno es una rutina constante e incluye cierto interés en la repetición de conductas extrañas e inusuales. Los niños autistas suelen tener problemas de comunicación, evitan el contacto visual y muestran poco apego por los demás.
El autismo puede impedir que un niño establezca vínculos con otros (en parte debido a una incapacidad para interpretar expresiones faciales o emociones). Un niño con autismo suele resistirse a los abrazos y a los cambios, jugar solo y desarrollar el habla en forma tardía. Las personas autistas suelen mostrar movimientos corporales repetidos (como golpear las palmas o mecerse) y suelen sentir una afinidad poco usual con los objetos. Sin embargo, muchos autistas sobresalen sistemáticamente en determinados ejercicios mentales (por ejemplo, operaciones matemáticas, mediciones, arte, música y memoria).
¿Cuál es la causa del autismo?
Se desconoce la causa del autismo. Según las investigaciones, podría ser un trastorno genético. Se cree que existen diversos genes involucrados en el desarrollo del autismo. Los estudios de investigación sobre el autismo han descubierto una variedad de anormalidades en la estructura y en las sustancias químicas del cerebro; no obstante los hallazgos no han sido constantes. Una de las teorías sostiene la posibilidad de que el autismo sea un síndrome conductual que incluye varios trastornos definidos. Sin embargo, la conducta de los padres no es el motivo del autismo ni constituye un factor determinante de las causas de tal patología.
¿A quiénes afecta el autismo?
Aproximadamente, se les diagnostica autismo a 3 a 6 de cada 1.000 niños que nacen. El autismo prevalece en los niños varones, siendo cuatro veces mayor el número de varones afectados que las niñas.
¿Cuáles son los síntomas del autismo?
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes del autismo. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
No interactúa socialmente bien con los demás, incluso con los padres
Muestra poco interés o rechaza el contacto físico. Los padres describen a los bebés autistas como "poco afectuosos". Los bebés y los niños autistas no se tranquilizan con el contacto físico
Evita establecer contacto visual con los demás, incluso con los padres
No puede establecer amistades ni interactuar con otros niños
No se comunica bien con los demás
No desarrolla el lenguaje o lo hace con retraso
Una vez que desarrolla el lenguaje, no lo utiliza para comunicarse con los demás
Tiene ecolalia (repite palabras o frases varias veces, como un eco)
Muestra comportamientos repetitivos
Realiza movimientos motores repetitivos (como mecerse y golpear las palmas o los dedos de las manos)
Suele preocuparse por las luces, los objetos en movimiento o las partes de los objetos
No le gusta el ruido
Tiene rituales
Necesita rutinas
Los síntomas del autismo pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica el autismo?
Por primera vez, se han desarrollado pautas estandarizadas que permiten identificar el autismo antes de los 24 meses de edad. Anteriormente, el diagnóstico del autismo no solía realizarse hasta fines de la edad preescolar o posteriormente. Las nuevas pautas pueden facilitar la identificación precoz de los niños autistas, lo que significa un tratamiento más temprano y efectivo del trastorno.
Las pautas estandarizadas se desarrollaron con la participación de 11 organizaciones diferentes y se publicaron en Neurology, una publicación de la Academia Estadounidense de Neurología (American Academy of Neurology). Según las pautas, a todos los niños menores de 24 meses se les debe realizar un estudio de detección del autismo y otros retardos del desarrollo durante sus controles pediátricos. A aquellos niños que muestran retrasos en el desarrollo y otros trastornos de conducta se les deben realizar más pruebas para el autismo. Según las pautas, menos del 30 por ciento de los niños se someten a los estudios de detección adecuados a su edad durante sus controles pediátricos.
Si se realiza el estudio de detección de autismo a tiempo, aquellos a quienes se les diagnostica el trastorno pueden ser tratados de forma inmediata y agresiva.
¿Qué son las pautas?
Las pautas estandarizadas desarrolladas para el diagnóstico del autismo en realidad comprenden dos niveles de detección del autismo. El estudio de detección de nivel uno, que debe realizarse a todos los niños que consultan al médico para un control pediátrico durante los dos primeros años de vida, debe verificar las siguientes déficits de desarrollo:
Ausencia de balbuceo, señalamiento o gesticulación a los 12 meses
No pronuncia una sola palabra a los 18 meses
No pronuncia frases de dos palabras seguidas de forma espontánea (sin ecolalia, o sin simplemente repetir los sonidos de otros) a la edad de 24 meses
Pérdida de cualquier habilidad social o del lenguage a cualquier edad
El segundo nivel de detección debe llevarse a cabo si se identificó a un niño con retraso en el desarrollo en el primer nivel de detección. El segundo nivel de detección constituye un diagnóstico y una evaluación más exhaustivos que puede diferenciar al autismo de otros trastornos del desarrollo. El segundo nivel de detección puede incluir procedimientos de diagnóstico más formales a cargo de los médicos clínicos especializados en el diagnóstico del autismo, y que pueden incluir historia clínica, evaluación neurológica, estudios genéticos, estudios metabólicos, estudios electrofisiológicos (por ejemplo, una tomografía computada, IRM, tomografía por emisión de positrones), pruebas fisiológicas entre otras.
Los estudios genéticos consisten en una evaluación a cargo del genetista (un médico especializado en genética clínica), en especial porque existen muchos síndromes genéticos que pueden causar autismo, entre los que se encuentran los síndrome de X frágil, la fenilquetonuria (PKU), la neurofibromatosis, la esclerosis tuberosa, el síndrome de Rett así como ciertas anomalías cromosómicas. Un genetista puede determinar si el autismo se debe a un trastorno genético o no tiene una causa genética conocida. Si se diagnostica un trastorno genético, pueden existir otros problemas de salud involucrados. La probabilidad de que ocurra el autismo en un futuro embarazo dependerá del síndrome encontrado. Por ejemplo, la PKU es un trastorno autosómico recesivo con un riesgo de incidencia de uno en cuatro, o del 25 por ciento de probabilidad, mientras que la esclerosis tuberosa es un trastorno autosómico recesivo con un riesgo de incidencia del 50 por ciento.
En los casos en que no se puede identificar una causa genética, existe aún una pequeña probabilidad de que una pareja tenga otro hijo con autismo, en una proporción del 3 al 7 por ciento. La razón de este aumento sobre la población general se estima que se debe a que el autismo puede ser el resultado de diversos genes que actúan combinados heredados de ambos padres, además de los factores ambientales desconocidos. No existe acción o falta de acción conocida que los padres puedan haber realizado o no para causar el autismo en su hijo.
Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico y para mayor información.
El tratamiento para el autismo:
Existen programas educativos y de comportamiento diseñados especialmente para tratar el autismo. La terapia conductual se usa para enseñar habilidades sociales, motoras y cognitivas (del pensamiento). La modificación del comportamiento también es útil para reducir o eliminar los comportamientos de mala adaptación. La planificación del tratamiento individualizado para la terapia conductual es importante, ya que los niños autistas varían mucho en sus necesidades de comportamiento. Se cree que lo mejor es la terapia conductual intensiva durante la primera infancia y los abordajes basados en el hogar que incluye capacitación y participación de los padres.
Los programas de educación especiales que son muy estructurados se concentran en el desarrollo de las habilidades sociales, para el habla, el lenguaje, el cuidado personal y las capacidades laborales. La medicación también es útil para tratar ciertos síntomas del autismo en algunos niños. Los profesionales de salud mental brindan asesoramiento, capacitación en las actividades sociales y terapia individual a los padres. También ayudan a las familias en la identificación y la participación de los programas de tratamiento basados en las necesidades del tratamiento de un niño particular. El tratamiento específico será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
La edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
El grado del trastorno
Los síntomas de su hijo
La tolerancia de su hijo a determinados medicamentos o terapias
Sus expectativas para la evolución del trastorno
Su opinión o preferencia
Prevención del autismo:
Hasta la fecha no se conocen medidas preventivas para reducir la incidencia o gravedad del autismo.


Trastornos del habla y del lenguaje.

"Este apartado trata de exponer los principales trastorno que existen en el habla el lenguaje y la voz.

Trastornos del Habla.
* Dislalia: Trastorno de la articulación de fonemas por ausencia o alteración de algunos sonidos o por la sustitución de estos por otros de forma improcedente
* Disglosia: Trastorno de la articulación debido a causas orgánicas, no neurológicas, malformaciones.
* Disartria: Anomalía de la articulación, de naturaleza motriz, producido como consecuencia de lesiones del Stma Nervioso, que provoca trastornos de tono y movimiento de los músculos fonatorios, alterando el habla.
* Disfemia: Defecto del habla debido a la repetición de sílabas/palabras, o paros espasmódicos que interrumpen la fluidez verbal.

Trastornos del Lenguaje
* Retraso simple del lenguaje (R.S.L.): Es una disfunción del lenguaje de tipo evolutivo con desfase cronológico. Son niños que no presentan alteraciones evidentes, intelectuales , relacionales, motrices o sensoriales. Afecta a más de un modulo del lenguaje, siendo la fonología y la sintaxis los más afectados. La capacidad de comprensión es mejor que la expresión.
Realizan muchas simplificaciones fonológicas. Presentan una gramática primitiva con muchas hiperregulaciones, suelen utilizar una jerga, hay un escaso uso de formas verbales, reducción de las proposiciones, reducción de nexos.
En la semántica hay un retraso léxica y en algunos casos un retardo cognitivo leve.
La pragmática en general no esta afectada de forma primaria, pero si hay una presencia de una expresión gestual aumentada. Las funciones lingüísticas suelen ser pobres o primarias.
Su pronostico suele ser bueno y de respuesta más favorable a la intervención logopedica.
Quedan excluidos los siguientes cuadros: -deficiencia mental profunda, -sordera profunda, -lesiones cerebrales (parálisis cerebral, - psicosis -autismo.
* Retraso especifico severo del lenguaje (R.E.S.L.): Este grupo estaría en una posición intermedia entre el RSL y la disfasia. Hay autores que lo incluyen en el grupo de las disfasias.
Son niños que suelen iniciar el lenguaje a una edad tardía, hacia los tres años. Habría un retraso en la consolidación de las clases fonológicas. Déficit marcado en las secuencias, y unos procesos de simplificación muy tardíos. El área perceptivo-auditiva estaría muy baja, presentándose mejor el área motor-articulatoria.
En la morfosintaxis presentarían una no captación de las reglas combinatorias del lenguaje. Déficit de concordancias, realizan reformulaciones, parafasias, circunloquios, y suelen presentar síntomas anomicos leves.
La semántica la presentan mejor que el modulo morfológico, pero si hay en este un desfase entre el rendimiento manipulativo (mejor) y el rendimiento verbal (más bajo) en pruebas de inteligencia.
La pragmática la presenta similar al RSL, no hay problemas grabes.
El pronostico es más severo y tardío que el RSL pero más leves que las disfasias. Logran evolucionar pero de forma lenta, siempre suele quedar cierta "fragilidad lingüística", le suele quedar un desfase cronológico de uno o dos años.
El diagnostico diferencial excluiría: nivel intelectual, disfunción cerebral mínima, lesiones neurológicas varias, trastornos primarios de la personalidad e hipoacusias profundas.
* Disfasia: Es un trastorno especifico del lenguaje. Es una disfunción del desarrollo del lenguaje, un fracaso del desarrollo del lenguaje que no puede explicarse en términos de: Deficientes mentales, trastornos emocionales y privación ambiental.
Es el niño que se desvía de los procesos normales de adquisición del lenguaje, sus primeras palabras aparecen a los 3 ó 4 años y presenta un lenguaje esquemático más allá de los 6años.
Las diferencias esenciales entre RSL y la Disfasia son:
- En el RSL hay un desfase cronológico en la conducta lingüística, en la disfasia no se siguen las pautas normales de la adquisición.
- En el RSL está más afectada la expresión y en la disfasia la comprensión.
La clasificación de las disfasias según Rapin y Allen 1983:
- Agnosia verbal auditiva.
- Dispraxia verbal.
- Déficit de programación fonológica.
- Déficit fonológico - sintáctico.
- Déficit léxico - sintáctico.
- Déficit semántico - pragmático.
Pronostico: negativo, con una gran resistencia a la reedición y rehabilitación. Es más grave que la afasia infantil, aquí no hay desarrollo del lenguaje desde un principio.
* Afasia: Trastorno del lenguaje caracterizado por el deterioro parcial o completo de su comprensión y/o producción como consecuencia de una lesión cerebral. Perdida del lenguaje después de haberlo adquirido por una lesión en el cerebro.
* Dislexia: Trastorno del lenguaje que se manifiesta en la aparición de dificultades especiales en el aprendizaje de la lectura en un niño con edad suficiente, sin haber deficiencias intelectuales ni trastornos sensoriales o neurológicas que lo justifiquen.
* Hipoacusias: Se debe a una perdida auditiva (total o parcial), la cual produce que haya una alteración del lenguaje más o menos grave.
* Parálisis Cerebral: La afectación producida por una lesión cerebral no evolutiva, de aparición precoz y con trastornos motores, suele afectar al componente lingüístico.
* Mutismo: En los trastornos generalizados del desarrollo : aislamiento social, perdida de contacto con el mundo exterior... el lenguaje está sensiblemente alterado.
Trastornos de la voz
* Disfonía: Alteración de la voz en cualquiera de sus cualidades: tono, intensidad y/o timbre.
* Disfonías por traumatismos.
* Disfonías neurogénicas: Miopáticas y apraxicas
* Disfonías de etiologías congénitas.
* Disfonías funcionales, psicogénicas y espasmódicas.
* Afonía: Perdida de la voz
* Trastorno de la resonancia vocal: Por un mal funcionamiento del mecanismo velo faríngeo, puede producirse hipernasalidad, hipo nasalidad o nasalidad asimilativa.




Trastornos de salud mental en la niñez
La salud mental del niño
La niñez trae consigo crecimiento acelerado y cambios físicos, intelectuales, emocionales y sociales. Los niños saludables desarrollan la habilidad para responder a estos cambios y enfrentarse a los desafíos de la vida. Se sienten bien consigo mismos, tienen una buena relación con su familia, sus amigos y la comunidad y disfrutan de la escuela y diversas actividades.
Es normal que los niños tengan problemas. La mayoría de estos problemas duran poco tiempo y no requieren tratamiento de salud mental. Sin embargo, si los problemas dificultan el desarrollo normal del niño, los padres deben buscar ayuda profesional.
¿Qué tan común son los trastornos mentales en los niños?
Hay varios trastornos de salud mental en los niños. Se calcula que 1 de cada 10 niños y adolescentes sufren de algún trastorno de salud mental. Desafortunadamente, menos de 1 de cada 5 niños recibe la ayuda necesaria.
¿Cuáles son algunos trastornos de salud mental en los niños?
Los niños pueden experimentar uno o más trastornos a la vez. Algunos trastornos comunes son:
Trastorno de ansiedad.
Deficiencia de atención y de conducta.
Desorden en la alimentación.
Depresiones.
Los trastornos de ansiedad y las depresiones generalmente se repiten con intensidad y pueden afligir a un niño durante meses y años. Estos niños pueden experimentar miedo y ansiedad muy fuertes, depresión durarera y baja autoestima.
Los niños que padecen de trastornos de deficiencia de atención pueden estar regularmente distraídos y ser hiperactivos, agresivos, y/o desafiantes. También es normal que estén en constante desacuerdo con las reglas e interrumpan las clases escolares.
En los desórdenes de alimentación, típicamente se ven extremos de no comer o comer demasiado, acompañados por sentimientos de angustia sobre su peso y la figura de su cuerpo.
¿Qué causa las enfermedades mentales en los niños?
Las causas exactas de la mayoría de los trastornos mentales no han sido comprendidas hasta el momento. En general, los trastornos mentales son resultado de una combinación de factores genéticos y biológicos y de tipo afectivo, social y familiar. La influencia de la aspectos fisiológicos y sociales es compleja..
¿Cuándo debe buscarse ayuda?
Es típico que los niños no siempre hagan caso y se sientan a veces angustiados o tristes. Los niños que tienen dos años dicen "NO". Los adolescentes cuestionan a los padres y a las autoridades. De allí que sea importante distinguir entre un cambio del comportamiento típico y un cambio con señales de problemas más serios. Cuando los problemas son severos, persistentes y afectan la vida cotidiana del niño deben ser tomados en serio.
¿Dónde encontrar ayuda?

Primero, consulte al médico de su niño. Pida un examen completo de su niño. Dígale al médico cuáles son los comportamientos que le preocupan y pregúntele si es necesario realizar más exámenes o buscar tratamiento a través de un especialista en salud mental para niños.
Los especialistas en salud mental son los siquiatras, sicólogos, trabajadores sociales, terapistas de familia y de pareja y terapistas conductuales. También puede contactar a la escuela de su niño. Los maestros y consejeros en la escuela podrían ayudar.
Su niño quizás pueda cumplir con los requisitos para recibir servicios de salud mental apoyados por el condado en el que usted vive. El condado tiene un número telefónico al que usted puede llamar las 24 horas del día. En este número podrá hablar en su idioma y le contestaran a las preguntas que usted haga sobre el comportamiento de su hijo. El número telefónico y los servicios disponibles se encuentran en la lista de departamentos del condado en las páginas del gobierno de su directorio teléfonico local.
¿Que tratamientos existen?
Muchos trastornos mentales son tratables. Para la mayoría de estos trastornos hay diferentes alternativas de tratamiento y estas pueden agruparse en dos categorías: sicosocial (sicoterapia y otros servicios) y farmacológica (medicamentos). Una combinación de las dos puede ser más efectiva. Los tratamientos, por lo general, se adaptan a las necesidades y preferencias del paciente.